
Condiciones que tratamos:
Limpieza facial médica profunda
Protocolo de higiene profesional que incluye desmaquillado, exfoliación, apertura de poro, extracción aséptica, alta frecuencia y mascarillas específicas, orientado a mantener la piel limpia, equilibrada y preparada para otros tratamientos médicos.
Peelings suaves y renovadores
Procedimientos con concentraciones bajas o medias de ácidos como mandélico, láctico o glicólico, que mejoran brillo, textura, poros y primeras líneas de expresión, con tiempos de recuperación mínimos.
Hidrodermoabrasión e hidratación profunda
Técnicas no invasivas que combinan exfoliación mecánica suave con infusión de sueros hidratantes y antioxidantes, aportando luminosidad y confort inmediato.
Drenaje linfático facial y masajes remodeladores
Maniobras específicas para reducir edema, mejorar la circulación y realzar contornos faciales, útiles en pacientes con retención, post-procedimientos o como parte de programas de mantenimiento estético.
Protocolos para piel sensible y post-procedimiento
Diseñados para reparar la barrera cutánea, aliviar enrojecimiento y acelerar la recuperación tras tratamientos como láser, peelings o infiltraciones, utilizando activos calmantes, antioxidantes y mascarillas de grado médico.
